La ostensión de la Sabana Santa

 

 

      Desde el pasado 10 de Abril, y hasta el día 23 de Mayo fue expuesta en el altar mayor de la Catedral de Turín. A este acto se le denomina "Ostensión de la santa Síndone" y se realiza en muy pocas ocasiones; la última vez fue en el año 1998, bajo el mandato del Papa Juan Pablo II, y ahora ha sido expuesta por Benedicto XVI, que también asistió personalmente el Domingo 2 de Mayo, y presidió una Misa multitudinaria en la plaza frente a la Catedral.

      No es la primera vez que hablamos aquí de la Sábana Santa, pero este hecho de que, en sólo diez años, haya sido expuesta dos veces y en ambos casos venerada por el Papa, tiene su importancia. Como sabemos, la Iglesia no ha certificado nunca su autenticidad como reliquia, pero se venera como una muestra de la Pasión de Cristo porque la imagen, observada en negativo y con un contraste fuerte, es de una claridad tremenda. Esta imagen ayuda a las personas piadosas a contemplar el múltiple sufrimiento de la Crucifixión. Nosotros, que tampoco podemos certificar nada, sí podemos hacer consideraciones sobre la claridad con que estas señales evocan y explican gran número de detalles de la Pasión. Remitimos a nuestros visitantes a entrar en el vínculo Comentarios a la Sábana Santa, en esta Web.

      Como se dice en este comentario, nuestra opinión es que, si el lienzo no fuera auténtico, habría que considerar milagrosa la imagen impresa en él, porque es un imposible de sentido común (según diría Jaime Balmes) el hecho de que una imagen apenas visible durante muchos siglos, haya tenido que aparecer a principios del XX, tras la primera fotografía. Hoy los métodos digitales han permitido conocer detalles, hasta ahora desconocidos, y ciertamente el fraude es absolutamente imposible. Por esta razón, la nota difundida por el Vaticano sobre esta ostensión, sin calificar a la Sábana como auténtica, insiste en la coincidencia de estos detalles, hoy conocidos, con las peculiaridades únicas de la Crucifixión de nuestro Señor. La nota, en su parte descriptiva, es la siguiente:

"... el sudario es una pieza de lino tejida en forma de espina de pescado que mide 4,37 metros de largo y 1,11 de ancho. En ella está impresa la imagen frontal y dorsal de un hombre; tiene también manchas de color rosa, debidas a la presencia de sangre. Son visibles además dos series de manchas oscuras debidas al incendio de la capilla que contenía la Sábana en el siglo XVI, junto con las huellas del agua empleada para apagarlo. Menos evidentes son las huellas transversales correspondientes a las arrugas de la tela que, antes de su viaje final a Turín en 1578, estaba custodiada en un relicario y doblada en 48 pliegues. 

"... El hombre de la imagen mide 1,80, tenía el pelo largo, barba y bigote. Los ojos están cerrados, los brazos cruzados y el cuerpo muestra señales de tortura ..."

      Veamos a continuación un documento gráfico de la ostensión, que en el momento de redactar este comentario, está teniendo lugar:

 

Ostensión del 10 de Abril

      Obsérvese el ábside: contiene un monumento con una urna, coronada por un relicario en forma de custodia, que contiene una cruz. Pues bien, esto es la imagen pintada en la pared a modo de retablo, que representa exactamente lo que había detrás del altar mayor antes del terrible incendio de 1997. Este incendio estuvo, por segunda vez en su historia, a punto de destruir la preciosa mortaja. La cúpula de este ábside está aún en reconstrucción, pero el efecto de relieve conseguido por esta pintura mural es tal, que parece tratarse del monumento verdadero. Actualmente, fuera de las ostensiones, la sábana se guarda en la capilla del crucero, situada a la izquierda, y que contiene la verdadera urna, esta vez sin doblar y a prueba de siniestros, accidentales o provocados.

      Respecto a la Sábana Santa y su descripción, no vamos a añadir nada al texto de esta Web, a que nos hemos remitido en el vínculo anterior, pero sí queremos introducir una interesante novedad. Se trata de la presentación, en Power Point, de una imagen de Cristo crucificado que existe en Córdoba, en la Hermandad universitaria y que ha sido esculpida por el catedrático sevillano Juan Manuel Miñarro:

CRISTO SINDONICO (Bajar pps.)

      Ciertamente es una imagen sobrecogedora, que nos recuerda mucho, por lo cruenta, la figura de Cristo en la película de La Pasión. La única diferencia notable se concreta en la situación de los clavos, que en la película se representaron como la mayoría de las imágenes del Crucificado (es decir, atravesando las manos, en lugar de las muñecas, tal como puede verse en la Síndone), pero el resto de las heridas son muy próximas a lo que se puede observar en la Sábana de Turín. Contemplemos esta imagen cuando queramos acercarnos a este terrible sufrimiento, que quiso padecer Jesucristo Hijo de Dios, para abrirnos las puertas de la Vida Eterna.