1.- JUSTIFICACION:

 

      A modo de presentación, hemos transcrito parte del capítulo inicial de la obra "Vida de Jesús, evangelios concordados", que se anuncia en la página "Libros publicados" de esta Web. Esta obra fue escrita precisamente bajo el efecto de una Peregrinación a Tierra Santa, que dejó en el autor una profunda huella espiritual. Como estos evangelios concordados han sido escritos sobre la base, no sólo de la cronología razonable de la narración de la Vida de Jesús, sino además por el conocimiento de su ámbito geográfico. De ahí el interés por la Tierra Santa:

 

      "Un peregrino de Tierra Santa vuelve conmovido y siente el deseo de vivir con el pensamiento lugares y situaciones. Simplemente releyendo los evangelios se da cuenta de la riqueza inmensa de matices y detalles descriptivos. Descubre una edición antigua de evangelios concordados y se encuentra con una narración ordenada y coherente que ayuda extraordinariamente a revivir su peregrinación por los Santos Lugares. Entonces descubre una nueva forma de meditar y contemplar la vida de Cristo: El peregrino, habiendo estado en los Lugares Santos, lee los Evangelios recorriendo con la imaginación lo que ha visto.

 

       "San Ignacio en la tercera y cuarta semanas de sus Ejercicios Espirituales propone meditar la vida de Jesús, y en cada meditación se plantea al principio una composición de lugar. El ejercitante debe imaginar los lugares para ilustrar la contemplación. Así, por ejemplo, el punto 202 muestra el segundo preámbulo de la meditación sobre la Oración del Huerto: 'El segundo es ver el lugar: será aquí considerar el camino desde el monte Sión al valle de Josaphat, y asimismo el huerto, si ancho, si largo, si de una manera, si de otra'

 

      "San Ignacio había estado en los Lugares Santos; sabía, por tanto, que el Cenáculo estaba en el promontorio de Jerusalén que se conoce como Monte Sión y conocía el camino que desciende hasta el Huerto de los Olivos. San Ignacio propone al ejercitante recorrer con la imaginación el lugar donde Nuestro Señor oraba y sufría. No es necesario haber estado allí para meditar la vida de Cristo, pero sin duda la composición de lugar, aunque sea imaginaria, ayuda a la contemplación.

 

2.- LA AUTENTICIDAD DE LOS LUGARES SANTOS:

 

      "Los denominados Lugares Santos de la tierra de Nuestro Señor Jesucristo, son conocidos y venerados desde muy antiguo, a pesar de los continuos ataques y destrucciones sufridos. Muchas veces se ha discutido sobre la posibilidad de que la localización se haya alterado con las persecuciones y el paso de los años, pero cada vez que esto se ha planteado, nuevas excavaciones o estudios arqueológicos han demostrado con creces que lo que desde antiguo se ha venerado, corresponde a la versión más fiable de dicha localización. 

 

     "Esta localización se basa en el hallazgo de restos de culto de las primitivas comunidades cristianas. Casi todas las edificaciones, basílicas, iglesias, etc. han sido destruidas y reconstruidas sucesivamente varias veces, y estas demoliciones en aquella época se realizaban terraplenando con los materiales del derribo (no disponían de otros medios). Para localizar los restos primitivos casi siempre es necesario alcanzar capas más profundas en la excavación. El hallazgo de restos anteriores a la primera destrucción (año 70) suele ser ya una garantía. Hay lugares, no obstante en que además de restos del culto se han hallado posteriormente huellas mucho más evidentes, que no han hecho sino confirmar la creencia anterior y la tradición popular. Tal es el caso, por ejemplo, del Gólgota (aún en curso de nuevos descubrimientos) y de la casa de san Pedro en Cafarnaum. Algún caso puede ser dudoso o bien porque haya diversidad en la narración evangélica (iglesia de la Multiplicación) o porque existe otra tradición distinta y simultánea (iglesia de santa Ana). De estos casos se hablará cuando corresponda.

 

      "De todos modos la autenticidad absoluta de las 'piedras' es de una relevancia menor, si se piensa en la verdadera autenticidad de los hechos que allí ocurrieron. No son cuestiones de arqueología clásica. Así, como veremos, la autenticidad del Gólgota hoy está fuera de toda duda, pero su ubicación dentro de la nave de la iglesia del Santo Sepulcro, aunque permite ser venerado por los fieles peregrinos, carece de la perspectiva exterior que tiene, por ejemplo, el lago de Genesaret. El peregrino 'siente' la presencia de Jesús en aquellos lugares, con un sentimiento que está por encima del simple estudio de autenticidad arqueológica. Es este sentimiento el que esta obra pretende transmitir, aunque sólo sea imaginativamente, con los detalles, fotografías y anotaciones que se adjuntan al texto de los Evangelios Concordados.

 

      Por todo esto, vamos a utilizar parte de los comentarios de esta "Vida de Jesús" como guión de una Peregrinación virtual. No pueden seguir este orden las Peregrinaciones habituales, porque la necesidad de agrupar las visitas a los Lugares Santos en razón de su cercanía obliga a prescindir de la cronología de la narración evangélica. Así es usual que desde Tel Aviv, donde está en aeropuerto, se viaje primero a Galilea, al norte, y tras dos o tres días desplazándose desde Nazaret a los Lugares cercanos se atraviesa Cisjordania hasta Jerusalén, desde donde se puede visitar Ain Karem, Belén, Betania y Emaús.

 

      Nosotros comenzaremos en Ain Karem a escasa distancia de Jerusalén, donde comienza el evangelio de san Lucas, para ir después a Nazaret, a 140 Km. hacia el Norte, lugar en el que san Gabriel anuncia a María Virgen su divina maternidad. Como veremos las distancias no serán un obstáculo para nosotros.

 

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